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La terminología en la era de la ingeniería lingüística
He aquí un pequeño catálogo de los errores y falsas soluciones más extendidos cuando se trata de traducir en diversas lenguas el tecnolecto de una empresa o institución.
¡No hay que olvidar lo que está en juego! Es cuestión de preparar los textos y las publicaciones multilingües para la comunicación institucional, la documentación técnica, los manuales de instrucciones, las instrucciones de producción, las fichas de procedimiento, los informes de márketing, las argumentaciones de venta, los folletos publicitarios y otras páginas Web, para así hablar correcta, y pertinentemente, la lengua de los futuros clientes o interlocutores.
La alternativa tecnológica a la imposible omnisciencia de los traductores
Es de ilusos atribuir a un solo traductor (freelance, además) la tarea de aprenderse —¡de memoria!— los glosarios y las fraseologías técnicas de cada empresa.
Obviamente, la cosa es prácticamente imposible:
-Un traductor, incluso el mejor del mercado, no puede almacenar en su cerebro las decenas de miles de términos técnicos;
-Ese mismo traductor es susceptible —por otra parte, como todo técnico de empresa— de tomarse vacaciones, caer enfermo, traducir para otros clientes otros textos urgentes y, por desgracia, de cambiar de profesión o de fallecer, como todo mortal;
-Ese mismo traductor, a pesar de su indudable talento lingüístico, no puede competir con programas informáticos con memoria (del tipo Trados, Déjà Vu u otros), capaces de acumular expresiones idiomáticas y terminológicas ya validadas. La era de la traducción actual, claro está, pertenece a los buenos traductores —incluso "especializados"—, ni que decir tiene —pero siempre ayudados por la terminótica multilingüe más avanzada.
¡Incluso en detrimento de su rentabilidad inmediata, las oficinas Eurologos recurren desde hace años a esta técnica magistral!
Grupo EUROLOGOS.
Control "glocal" de la producción de glosarios y lenguas allí donde se hablan.