Calidad
Cuatro razones por las que Eurologos ya no hace traducciones test
Inutilidad factual de la “ prueba de Dios” tras diez años de experiencia
Eurologos no hace traducciones test desde finales de los años 80. ¿Por qué? Fundamentalmente: por respeto al cliente, por la formalidad de su profesionalidad y por al menos tres razones técnicas que se basan en la calidad lingüística.
1 – Eurologos celebró sus 30 años en 2007: ¿Qué le queda por demostrar?
En primer lugar, una empresa de traducciones multilingües que puede jactarse de tener varios años de experiencia y de trabajo en los mercados (internacionales ¡y con varias sedes!) no tiene nada que demostrar: No tendría respeto por su futuro cliente si no le presentara las verdaderas condiciones y procedimientos destinados a asegurar traducciones excelentes (y no solo en calidad).
2 – Una traducción test no es jamás concluyente, sino el trabajo de los traductores internos.
Una traducción test no es jamás una garantía de la serie de traducciones futuras para el cliente inquieto que la pide. Y esto, por al menos tres razones:
A decir verdad, la única circunstancia en la que una traducción test podría tener sentido es relativa a la evaluación de un pequeñísimo “buzón” personalizado o de un traductor aislado.
3 – La profesionalidad por encima del “clima mundial” que cambia diariamente
Si los futuros clientes piden traducciones test es para intentar “asegurarse” de la calidad de las traducciones que realizaremos.
Pero son los verdaderos profesionales los que tienen que informarles sobre el tema y formarlos, naturalmente, en la cultura traductológica que, en este caso, no es la suya: a cada uno su especialización. ¡Está claro que es al mercado de la oferta al que le toca la tarea de informar y de formar su propio mercado de la demanda!
El primer servicio que una empresa moderna ofrece a sus clientes consiste, efectivamente, en ofrecer su saber hacer profesional con el fin de ponerles al día y de acuerdo respecto a sus necesidades de comprar competitivamente en los mercados.
El hecho de sacrificarse al trabajo sin "rechistar” al realizar la traducción test solicitada es, en sí, como si una agencia de meteorología –digamos– tuviera que entregar una previsión a una cadena de televisión para acreditar su profesionalidad sobre el clima mundial, por definición muy cambiante...
4 – Esto es lo que hace falta: multinacionalización, memorias de traducción y un saber hacer traductológico demostrado a lo largo del tiempo.
Sin embargo es muy sencillo. Para elegir una buena agencia de traducción multilingüe, se tienen que cumplir tres condiciones:
Todo cliente, tras la lectura de estas cuatro explicaciones, puede valorar lo risible que es una traducción test frente a las garantías de las que se necesita disponer para elegir bien a un proveedor de servicios multilingües.
¿Pero eso cuánto cuesta?
Cuando se habla de calidad, de verdadera calidad garantizada, se tiende a lanzar la pregunta: ¿y eso cuánto va a costar? Esa es la pregunta que plantean, que les preocupa naturalmente. La respuesta es igual de sorprendente: no cuesta más caro (a menudo más barato) que los servicios de los “buzones”. En efecto, la monocalización de estos últimos en un solo país les impide tanto poder controlar y validar los textos recibidos de los freelance como beneficiarse de las economías de escala de una multinacionalización de sus sedes (no realizada, desgraciadamente). A los clientes les interesa saberlo antes de elegir a sus socios proveedores.
Por eso, para asegurar la excelencia de las traducciones, Eurologos invita a sus clientes a visitar su página web: www.eurologos.com.
Inutilidad factual de la “ prueba de Dios” tras diez años de experiencia
Eurologos no hace traducciones test desde finales de los años 80. ¿Por qué? Fundamentalmente: por respeto al cliente, por la formalidad de su profesionalidad y por al menos tres razones técnicas que se basan en la calidad lingüística.
1 – Eurologos celebró sus 30 años en 2007: ¿Qué le queda por demostrar?
En primer lugar, una empresa de traducciones multilingües que puede jactarse de tener varios años de experiencia y de trabajo en los mercados (internacionales ¡y con varias sedes!) no tiene nada que demostrar: No tendría respeto por su futuro cliente si no le presentara las verdaderas condiciones y procedimientos destinados a asegurar traducciones excelentes (y no solo en calidad).
2 – Una traducción test no es jamás concluyente, sino el trabajo de los traductores internos.
Una traducción test no es jamás una garantía de la serie de traducciones futuras para el cliente inquieto que la pide. Y esto, por al menos tres razones:
a – La inestabilidad aleatoria de los freelance:
No hay nada que pueda asegurar que el traductor que realiza el test sea contratado para otras traducciones más adelante (sobre todo en las empresas monocalizadas, los famosos “buzones” que contratan a los freelance). Los traductores freelance trabajan –entre otros– igualmente para otras agencias de traducción;
b – Las 50 faltas posibles por línea
El mismo traductor, además, puede equivocarse –hasta su jubilación– en las traducciones sucesivas. Incluso el mejor puede cometer más de 50 errores por línea, líneas que son también sistemáticamente muy cambiantes (por eso Eurologos contrata por lo menos a dos traductores y un terminógrafo por texto, que son trabajadores internos en sus agencias);
c – Los seis criterios traductológicos y la aceptabilidad de una traducción
Existen por lo menos seis criterios decrecientes de evaluación que determinan la aceptabilidad de una traducción (ortografía, sintaxis, fidelidad semántica, terminología, geo- y socioestilo e idiolecto personal). Ninguna traducción test puede garantizar esta futura aceptabilidad, mientras que ¡otras condiciones (véase más abajo) sí!
A decir verdad, la única circunstancia en la que una traducción test podría tener sentido es relativa a la evaluación de un pequeñísimo “buzón” personalizado o de un traductor aislado.
3 – La profesionalidad por encima del “clima mundial” que cambia diariamente
Si los futuros clientes piden traducciones test es para intentar “asegurarse” de la calidad de las traducciones que realizaremos.
Pero son los verdaderos profesionales los que tienen que informarles sobre el tema y formarlos, naturalmente, en la cultura traductológica que, en este caso, no es la suya: a cada uno su especialización. ¡Está claro que es al mercado de la oferta al que le toca la tarea de informar y de formar su propio mercado de la demanda!
El primer servicio que una empresa moderna ofrece a sus clientes consiste, efectivamente, en ofrecer su saber hacer profesional con el fin de ponerles al día y de acuerdo respecto a sus necesidades de comprar competitivamente en los mercados.
El hecho de sacrificarse al trabajo sin "rechistar” al realizar la traducción test solicitada es, en sí, como si una agencia de meteorología –digamos– tuviera que entregar una previsión a una cadena de televisión para acreditar su profesionalidad sobre el clima mundial, por definición muy cambiante...
4 – Esto es lo que hace falta: multinacionalización, memorias de traducción y un saber hacer traductológico demostrado a lo largo del tiempo.
Sin embargo es muy sencillo. Para elegir una buena agencia de traducción multilingüe, se tienen que cumplir tres condiciones:
a – Glocalismo
Esta agencia debe disponer –en los países con idiomas y geoestilos objetivo– de tantas sedes totalmente operativas (con traductores internos, revisores, terminólogos, grafistas y webmasters) como lenguas se traduzcan. Si solo necesitamos un idioma de traducción, podemos elegir una pequeña agencia local monocalizada. Además, ¿cómo puede una agencia monocalizada en un solo país y en un solo idioma revisar y validar un texto traducido (y no solo hacer que un freelance lo trasponga)?;
b – Memorias de traducción
Además de esta primera característica llamada “glocal”, es decir global y local al mismo tiempo (que permite traducir, revisar y validar textos en los mercados de las lenguas meta - repetimos este punto ineludible), es necesario asegurarse de que esta agencia que se va a elegir como socia dispone de memorias de traducción bien provistas que permitan utilizar una fraseología precisa, tecnolectos de empresa y una terminología pertinente: incluso y sobre todo para el futuro (en nuestro mundo de innumerables especializaciones, se acabaron los traductores presentados indebidamente como omniscientes);
c – Saber hacer traductológico moderno
En primer lugar uno no debería basarse en lo que denominamos la "prueba de Dios" (la traducción test) para “certificar” el saber hacer de la agencia en cuestión, sino en las dos últimas características (¿está la agencia candidata glocalmente multinacionalizada con memorias de traducción además?) y en la Gestión del conocimiento de la cultura traductológica realmente presentada...
Todo cliente, tras la lectura de estas cuatro explicaciones, puede valorar lo risible que es una traducción test frente a las garantías de las que se necesita disponer para elegir bien a un proveedor de servicios multilingües.
¿Pero eso cuánto cuesta?
Cuando se habla de calidad, de verdadera calidad garantizada, se tiende a lanzar la pregunta: ¿y eso cuánto va a costar? Esa es la pregunta que plantean, que les preocupa naturalmente. La respuesta es igual de sorprendente: no cuesta más caro (a menudo más barato) que los servicios de los “buzones”. En efecto, la monocalización de estos últimos en un solo país les impide tanto poder controlar y validar los textos recibidos de los freelance como beneficiarse de las economías de escala de una multinacionalización de sus sedes (no realizada, desgraciadamente). A los clientes les interesa saberlo antes de elegir a sus socios proveedores.
Por eso, para asegurar la excelencia de las traducciones, Eurologos invita a sus clientes a visitar su página web: www.eurologos.com.