Para alcanzar el fatídico "listo para imprimir", hay que superar las etapas del "listo para traducir" (una vez comprobado, a menudo, la llamada "traducibilidad") y el "listo para compaginar" (una vez validada la calidad lingüística).
Esta última etapa va precedida, por supuesto, de diversos controles en los planos ortosintáctico, semántico (fidelidad y pertinencia), de la precisión terminológica y de la calidad estilística (variante lingüística) de los textos.
Como las oficinas del Grupo Eurologos se sirven a menudo de traductores freelance, toda la producción de la subcontratación de los freelance está sometida a un control minucioso por parte de la oficina situada en el país de la lengua de llegada. De este modo, se puede revisar y validar realmente los textos de los freelance antes entregarlos a los clientes (véase "control de la calidad producida por los freelance").
¡Por consiguiente, es legítimo preguntarse cómo las empresas de traducción exclusivamente locales pueden asegurar el control de la calidad de las lenguas extranjeras!
de nuestro Manual de Procedimientos
