Compañía
¡La mentira como regla comercial!
"Contamos con centenares de traductores especializados en todos los campos ...".
Esta frase aparece con frecuencia en la publicidad de innumerables agencias de traducción "buzones". Se trata de una triple superchería.
En primer lugar:
La multiplicación diaria y creciente de los campos de especialidad no permite la especialización de los traductores (para estar convencido, basta multiplicar el número de especializaciones existentes por el número de lenguas y combinaciones ...).
En segundo lugar:
Este ejército secreto de traductores especializados ni siquiera existe en la imaginación, fértil sin embargo, de los compiladores de anuarios profesionales. E, incluso cuando los traductores logran "especializarse", siempre necesitan recurrir a las memorias de traducción previamente validadas.
En tercer lugar:
Los "equipos" de cientos o miles de traductores ostentados por estas oficinas "buzones" se encuentran igualmente en los ficheros de otras agencias, tristes homólogas y tan delirantes como las que tratan de atraer a los clientes con soluciones demasiado fáciles y falsamente económicas.
Promesa hecha pero no cumplida
El cliente, siempre en busca del bendito ahorro, impaciente por tener el texto traducido y "tranquilizado" por las múltiples y miríficas promesas del vendedor, encarga la traducción con una pizca de ansiedad. En efecto, esta angustia latente no le es desconocida. Le invade cada vez que "confía" en una "promesa de calidad hecha pero no cumplida".
En realidad, la agencia de traducción "buzón", exclusivamente local y no "glocal", recurre a la tentadora impostura del ejército fantasma de los traductores "especializados", para disimular la indecencia de no disponer de oficinas en los mercados de los idiomas de llegada capaces, al menos, de validar los textos en condiciones con estos traductores-revisores internos.
La mistificación del overclaim
Para "diferenciarse" de las demás sociedades de traducción, algunas agencias exclusivamente locales (ojo, hay muchas) no dudan en entregarse a la bribonada del overclaim, es decir al exceso sistemático de promesas de rapidez y calidad. A precios bajos, claro está. ¿Cómo lo hacen? Empiezan haciendo alarde de una "red internacional" de 500, e incluso 1000 traductores, todos ellos conectados a su centralita y "especialistas" en todos los campos tecnológicos y, particularmente, en los más punteros.
En cambio, Eurologos puede, a pesar de todo, practicar precios muy moderados gracias a la reducción de costes de escala y a la relocalización de su producción multilingüe.