Compañía
Comprar a precios competitivos. ¿Cómo acertar a la hora de elegir un proveedor de servicios de traducción?
Obviamente, el primer criterio es el precio. Pero no el único: hay ahorros que resultan caros, muy caros. Sobre todo en el mundo de la comunicación ¡Están en juego la imagen de su empresa y la competitividad de sus productos!
De hecho, los textos redactados o traducidos forman parte integrante de la calidad de los propios productos; por lo tanto, no hay error más grave que venderlos a precio de saldo, ni necesidad más perentoria que valorizarlos. La globalización y la competencia así lo exigen.
Las tres M y el proceso de producción lingüística de la Calidad Total
Si el proveedor de textos multilingües y traducción que tienen en mente no posee estas Tres M, más vale olvidarlo.
He aquí el porqué:
Multinacional
(la traducción se realiza allí donde se habla el idioma, sin interferencias).
Sólo se puede producir una lengua de calidad en el lugar donde se habla. Por tanto, elija a su proveedor sólo si realmente posee oficinas o verdaderos socios establecidos en los países de los idiomas a los que traduce. Pues los redactores y traductores, incluso si se trata de su lengua "materna", corren el riesgo de cometer graves errores de interferencias léxicas o morfosintácticas si viven alejados de su país de origen. Además, las lenguas evolucionan mucho más de lo que creemos: miles de palabras nuevas entran y salen de los diccionarios cada cinco o diez años, sin hablar de las diferencias de variante lingüística...
Si su proveedor candidato está establecido tan sólo a escala nacional, no puede garantizar realmente la calidad lingüística y el geomarketing de los textos multilingües que tiene que entregarle. En cualquier caso, la multitud de agencias exclusivamente locales, supuestamente "multilingües", debería limitarse a traducir hacia una lengua, o como máximo, hacia dos (en el caso de países bilingües).
Multilingüe
(la ingeniería lingüística contra la impostura oscurantista de los "buzones").
Los textos publicitarios y técnicos tienen que traducirse, cada vez más, a diferentes idiomas: sólo en la Gran Europa hay más de dos docenas. La tarea no es fácil. Pero antes de dar ningún paso, no dude en acabar con la primera gran impostura en el asunto. La gran mayoría de las agencias de traducción (los eternos "buzones"), microempresas sin (apenas) traductores internos, se presentan impunemente como centrales totalmente futuristas conectadas a "miles de traductores, todos especializados en un campo técnico particular". ¡Nada más falso! Además, si sumamos esa pretendida e imposible especialización al hecho de que las tecnologías y, por lo tanto, los tecnolectos de los sectores y de las empresas, se diversifican y multiplican cada vez más, esos pobres traductores (indefectiblemente traductores freelance) estarían muy a menudo en paro técnico... ¡En realidad, la traductología aplicada y la ingeniería lingüística modernas han resuelto el problema del aumento de la tecnicidad de los textos con la utilización de las "máquinas con memoria" y la terminótica!
Rechace, pues, a esos candidatos cuentistas y oscurantistas de la profesión, aunque a veces lo sean muy a su pesar.
Multimedia
(el control de la Calidad Total: desde la traducción hasta el formato y la publicación final).
Los textos traducidos están destinados, principalmente, a la edición (impresos, grabados en CD, DVD o localizados en Internet). En resumen, están destinados a unirse a imágenes y sonidos en diferentes soportes audiovisuales. ¡Además, no es extraño tener que modificar los textos en función de la presentación, incluso en la fase final de compaginación! Por lo tanto, no elija a un proveedor que no controle la totalidad del proceso de producción, edición y publicación. Si no dispone dentro de su estructura de departamentos de edición de alta tecnología, grafistas, Web publishers y jefes de fabricación, más vale rechazarlo sin dudarlo un instante. Simplemente, no posee los medios necesarios para garantizar el control de la calidad hasta el producto final. La Calidad Total depende siempre del control interno. De muchos controles.
Así pues, a usted le interesa prescindir de un proveedor "buzón".
Este tipo de agencias no cuenta con traductores internos o, si los tienen, en un número muy pequeño comparado con la cantidad de lenguas que ofrecen. Más vale, en estos casos, dirigirse directamente a los propios traductores freelance (fáciles de encontrar en la guía telefónica) a los que se dirigen, de todos modos, esos intermediarios inútiles para realizar las traducciones que usted tendrá que pagar a un precio mucho mayor, sin ningún valor añadido en el plano lingüístico.